sábado, 11 de diciembre de 2010

Sociedad capitalista/sociedad chismosa/ciudademierda


Que el muro de la vergüenza nos da vergüenza histórica es una afirmación prejuiciosa, eufemística, de vomitar ante los flashes de Kappa, de Capa, digooooo

Coco. Él nunca lo haría.
Que uno es uno y no dos, ni tan siquiera tres, y menos cuatro, lo dice la tabla del uno, y las tablas de verdad. De verdad. Que te lo cuente Coco: wan, chu, zri, for, fai, sij.

Que hay un tercer mundo. Como siempre: sucio, bonico, chachi pilongui. Sin sujetadores.

Que las cordobesas consumen muchos cosméticos. ¡Guapas! ¡Culonas! ¡Idiotas!

Que quitamos el murallón de Merlín y ya se puede mirar través, envés, revés, ¡joder!

Que el uniquismo, qué coños, le favorece a mi peinado y mi bigote, y a las rayas y a los cuadros de mis t-camishirt desde L.A hasta Bombay.

Que el tercer reich follaba escuálidas, y hoy los escualos de Wall Street las violan por diamantes, fosfatos y petroleum. Ad verbum. No sé qué es peor si las cámaras de gas, la pasarela Cibeles, Stalin o la editorial Almuzara. Bueno. Sí lo sé.

Que las cordobesas son unas estrechas menos en el feisbuc: enseñan pezón y brecha digital.

Que Coco se eche unapajawebcam. Para la posteridad y para el youporn.

Que Gorbachov era, fue y será un maricón. Chimpón.

Que semos todos iguales.

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