miércoles, 19 de enero de 2011

Ciudademierda


En mi mundo todas las personas son odiosas. Van de quetamina y coca hasta los sojos y se emocionan con la vena del cuello de Frenando Alfonso en la última curva de la noche. Imbéciles la lamerían si hubiera restos opiáceos. O un nabo bien empalmado con las mismas venas y entre otros restos.

ET. Una mierda con ojos.
Van a la moda del H&M (una puntaita por aquí y otra puntaita por allá), y se dejan, sí, se dejan aconsejar (porque no hay suspicacias en dejarse señalar por un dedo) dónde dejar tu extraordinario currículum, con experiencia en hacer albóndigas con las dos manos y otras cosas con las dos manos. Y sin manos.

(se escucha la voz inherente del blog: hazte el carné del psoe, no lo notarán, creerán que eres socio del Córdoba C.F)

Cuando están borrachos van de emperadores, van de filósofos, van de M, de comunistas, de interesantes. Hay muchos Sénecas y muchos Góngoras y demasiados Pablos. También están los que se ponen Finitos de Córdoba al pie de Sierra Morena y de flamenquines hasta el esófago en sentido inverso.

Odiosos. Putos. Escupen dentro de los huesecillos del oído al hablar. Te dicen Yo, Yo, Yo, como si su experiencia te importara, y su cliché de héroe y sus bambas converse. Vaya subnormal. Vaya cordobés medio cultureta. De pena.
¡Imbécil!

lunes, 3 de enero de 2011

Give up by law


Rey de las Copas. Hijo de puta.

Llamar hijo de puta al Rey de las Copas está prohibido, aun por una eventualidad cacofónica o una distrofia gastroduodenal que impidió, además, cagarte en sus muertos, con toda la educación del mundo, me sobran modales;

prohibido también matar a los imbéciles que odias, léase poetas gafapastas, modernos talqueasí, tiquismiquis bigotudos de pitiminí, nerds con zarcillos hasta en la punta de la polla (conjunto de glande, escroto y cojones, para ser exactos, y algún resto de orín y esperma casuístico): matar a imanoles arias, a bébes haciendo versiones, a esperanzas aguirres, vaya zorras, a messis;  matar; a las ketchup;

ma-tar-me-a- mí-mis-mo-no-pue-do

la-le-y-me-pro-te-ge-me-de-mí-mis-mo

fumar un cigarrillo en el Soul
                               en el Automático
                               in the jospital