lunes, 3 de enero de 2011

Give up by law


Rey de las Copas. Hijo de puta.

Llamar hijo de puta al Rey de las Copas está prohibido, aun por una eventualidad cacofónica o una distrofia gastroduodenal que impidió, además, cagarte en sus muertos, con toda la educación del mundo, me sobran modales;

prohibido también matar a los imbéciles que odias, léase poetas gafapastas, modernos talqueasí, tiquismiquis bigotudos de pitiminí, nerds con zarcillos hasta en la punta de la polla (conjunto de glande, escroto y cojones, para ser exactos, y algún resto de orín y esperma casuístico): matar a imanoles arias, a bébes haciendo versiones, a esperanzas aguirres, vaya zorras, a messis;  matar; a las ketchup;

ma-tar-me-a- mí-mis-mo-no-pue-do

la-le-y-me-pro-te-ge-me-de-mí-mis-mo

fumar un cigarrillo en el Soul
                               en el Automático
                               in the jospital

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